jueves, 29 de julio de 2010

La libertad, más cerca

De niño, recuerdo las historias tenebrosas de criaturas deformes que oscilaban entre lo ridículo y lo grotesco. Los miraba, los miraba bien, me fijaba, pero no encontraba razón para temer.











Crecí. De adolescente, escuché cómo sufrían toda clase de vituperios, cómo eran blanco de un odio que no antes había visto. Entonces, los miraba y sí temía, pero no por mí, sino por ellos.






Crecí un poco más y, sin aviso alguno, repentina y violentamente, conocí lo que los hombres llaman amor. Esta vez, sin saber cómo, estaba yo mismo allí, entre aquellas criaturas torturadas. Y seguí escuchando historias tenebrosas sobre pestes enviadas, maldiciones proferidas, infierno ostensible, damnación eterna y vergüenza irredimible. Supe que una torre los refugiaba pobremente o una colmena. Empero, los soldados siempre daban con ellos y, obstruyendo las puertas con sus carros, los raptaban; los encerraban, luego, en mazmorras oscuras y fétidas. Allí, eran cebo de víboras y de ratas y todo el género de alimañas hemófagas. Afuera, en la luz, era el tiempo en que nuestro líder supremo lucía en su pecho la medalla de la paz.

Me convertí, finalmente, en un hombre lleno de ira pues así corresponde a quienes buscan la justicia. Y me levanté contra los ministros del odio. Cada vez más, las filas se engruesan en especie de miles y miles de nuevas criaturas, sus rostros marcados y los brazos nérveos que labran el bronce de la libertad. Y la legión impertérrita marcha con su bandera de arco iris. ¡Miradla todos! ¡Miradla finalmente! Miradla, cómo ilumina las calles y las fosas, cómo expulsa las tinieblas de la mente y el odio del corazón. Ayer llorábamos a nuestros muertos, a nuestros locos, a nuestros contrahechos. Hoy gritamos de regocijo contra el cielo inmenso la más grande sentencia de libertad y ese grito tramonta las astas de los templos y los muros de la guerra y asciende al numen que gobierna la Creación:

Nunca más seremos infamados.
Nunca más seremos desterrados.
Nunca más seremos vejados.
Nunca más seremos silenciados.

Y yo te prometo, hijo mío, que borraré de toda tabla la noticia de que, en nuestra patria, alguna vez, se quiso llamar al pueblo en contra de uno de tus hermanos.


¡¡No al REFERENDVM del odio!!

lunes, 17 de mayo de 2010

El tercero, el Festival y Beatriz


La lectura en Costa Rica va de mal en peor...

Ahora, leen a desconocidos que no engruesan las sacras academias...

... que no tienen amigos con poder...

... y que no defienden ninguna causa política!!!

¡Preciosistas de la pérfida lengua de Góngora!

¡A dónde iremos a parar!!!
-o-
Dice el boletín de la EUNED que Los Relatos Paganos es el tercer libro más vendido del mes de abril (mes de su publicación).

También, aparentemente sin vínculo alguno, se dice que celebramos el Tercer Festival Pro Diversidad en nuestras INEXPUGNABLES universidades estatales -por si a algún animal se le olvidó ese epitetillo.
Celebro (otra y otra y otra vez), entre queridos lectores y valientes mirmidones, el goce dionisíaco de los altos placeres, a la Belleza, inmortal diosa y a la imborrable PAGANíA... después de dos mil años de resistencia!!!

Mi dulce Beatriz! Ahora que lees los rollos de la Sibila, serena en el Hades Eterno. Lleváte el latín poquito que te enseñé... para que descifres esos misterios. Estoy tallando tu estatuilla.



Beatriz Pino
(1995 - 2010)
In Memoriam
-o-
Este poema para estos guerreros de la vida:
Miserere


Mi ofrenda, nuevo monstruo, está dispuesta,
tu horrendo hocico bien lo sabe,
bien lo verá tu ojo más irritado,
en la escalina rota.

¿Quién bebe el cuerpo de mis quince años?
¿Quién se mece en mi cadera cual tromba?
¿Quién derrama su torrente a mi flanco,
como un mayo bermejo?

Tu arpegio plañe en mi costado quieto
y del más agudo diapasón corre
una nota de violenta alegría
que escurre como el agua.

¿Ahora te irás? ¡La cara cubierta!
¿sin secar el postrer beso en tu vientre?
¡Ay de mis súplicas, postración triste!,
¡no hay quien ya las oiga!

Tiemblo al pie del dintel amado, loco…
la boca igual que grana y lagrimoso,
un haz de luz se cüela y me parte,
mi mano asida al cetro.

Ya no distingo su efímera sombra,
que me adormecía con su tibieza
y me llenaba de gritos cual ángel.
Ya soy sólo silencio.

Id, amigos, y traedlo a mi lecho,
¡sangre aún más su empeño en este cuerpo,
como el aliento que insuflara vida
al primer de los hombres!

Si se hubiera perdido, si muerto fuera
aflojad el cinto y que cien espadas
mi corazón rígidas atraviesen
hasta el hondo pecho.

Pues ayer muerto era
y me ha resucitado.
Del libro "Blanco"
(Todos los derechos reservados)

lunes, 3 de mayo de 2010

Monstruos y ladrones en el Castillo de Ábora

A tres semanas de la premier de Los Relatos Paganos, nos llegan estas fotografías maravillosas del lente maestro de Daniel Peraza.


Lorena Barrantes de San Román, anfitriona.


José Pablo Medrano lee Monte Ábora, tres estancias en octava real, sobre el motivo de El amor de Yu.


Gustavo Solórzano Alfaro expone su crítica de Los Relatos Paganos.
Juan Carlos Olivas delcama su obra El Castillo, sobre el relato homónimo en Relatos Paganos.


Se estrena la obra de Mario Alfagüell, Los Ladrones, música inspirada en la Los Ladrones, primer cuento de la colección.

Luis Antonio Bedoya lee Los Pobres.

El poeta Luis Antonio Bedoya agradece el inmerecido honor de estos artistas. Celebra que comparte con ellos el odio a los "grupitos" y el amor a la libertad creadora. Desde nuestras islas, como dice Sábato, escuchamos nuestros gritos. Para el resto que interesa, ha sido cruzado el Rubicón... Alea iacta est!


domingo, 25 de abril de 2010

Los relatos paganos, en librerías


El pasado 14 de abril, en el Centro Cultural Mexicano, tuvo lugar la presentación del libro Los relatos paganos.


Los relatos paganos es una colección de seis cuentos:


Los ladrones

Los pobres

Los filósofos

La granja

El castillo

El amor de yu (Premio de cuento EUNED, 2008)


José Pablo Medrano estrenó el poema Monte Ábora, una relectura del cuento El amor de Yu.


Gustavo Solórzano Alfaro ofreció una reseña crítica sobre el libro y la estética de L.A. Bedoya.


Juan Carlos Olivas presentó el poema El castillo, basado en el cuento del mismo nombre.


Mario Alfagüell estrenó la obra Los ladrones, composición narrativo-musical con textos del cuento Los ladrones.


Cristofer Arias y Mario Alfaro expusieron dibujo, bocetos y óleos sobre el tema de La granja y Los filósofos.


Finalmente, Luis Antonio Bedoya apareció y leyó el cuento Los pobres.


Gracias a todos los que nos acompañaron a la presentación de Los Relatos Paganos, como siempre... ¡teatro lleno!


Gracias a los escritores amigos que me acompañaron en este trance.

Gracias a los grandes artistas que me hicieron este inmerecido homenaje.

Gracias a mis lectores inclaudicables...

A mis viejos y nuevos discípulos...

A mi familia

A las nuevas caras, que me recuerdan la vida,

A todos aquellos que me ayudan a levantar esta copa de sombras.


Luis Antonio Bedoya

miércoles, 7 de abril de 2010

Premier de Los relatos paganos


Llegó un triste hombre a mi puerta. Era temprano, apenas anochecía. Abrí con desgana, con repugnancia miré al hombre. Era muy pobre y había dolor en la mueca lisonjera que me ofrecía. Se agarró al portón como una hierba. Era pobre y triste. Hastiado, lo dejé allí y fui por unas monedas. Al volver, los ojos del patán se habían transformado en unos rubís iridiscentes, hijo de un demonio. Su sonrisa, ahora máscara de esqueleto, se agitaba como un carro desvencijado. Bajé la mirada pues sus manos algo me mostraban. Era un saco... un saco mugroso. Abrió la boca del saco ante mí. Me atenazó un gran terror, un flébil espasmo, un hondo amargor, un estupor helado, una rara angustia, un deseo lóbrego, una demente lubricidad, la peligrosa lujuria de un sátiro en la fronda. Lleno de espanto azoté la puerta en sus narices. Creo que tomé mucho vino esa noche, con la mente emponzoñada, con el corazón erizado. En el scriptorium, aparecieron unos dibujos obscenos, aparecieron nada más... Doncellas encadenadas a perros lascivos, metragirtes en libaciones brutales bajo rosados vírgenes de crines encendidas, ciudades fulgurantes donde moría una orgiástica mulchedumbre entre las nebulosas del incendio. En la corona del papel, había una guirnalda ensangrentada y una leyenda que decía:


He aquí que volveré de las estepas húmidas

a celebrar la vieja danza de las estaciones

y mi reino no tendrá fin...


Amigos, estos son LOS RELATOS PAGANOS, mi ópera prima. Inmerecidamente y expectante, convoco a mis hermanos y hermanas a probar los frutos de un jardín enfermo.


Miércoles 14 de abril,

Centro Cultural de México, Los yoses,

7:00 pm.

jueves, 18 de marzo de 2010

Los Relatos Paganos ven la luz



Este 18 de marzo ha salido publicado el libro Relatos Paganos, EUNED.


Gracias a la EUNED por llevar este texto a los lectores.


Gracias a los amigos, por creer mejor que yo mismo.


Gracias a las Furias por interponer todos los obstáculos.


Gracias a los paganos por resistir milenios.


Gracias a los dioses sempiternos,


contra quienes habremos de luchar hasta el fin del tiempo.



lunes, 8 de marzo de 2010

El amor culpable

Decía Saulo de Tarso:

“¡Hermanos! Aspiren a los dones
de Dios más excelentes.
He de mostrarles el mejor
de todos los caminos:
Aunque hablara las lenguas
de los hombres y de los ángeles,
si no tengo amor, no soy más que bronce
que resuena o platillos que aturden.
Aunque tuviera el don de profecía,
penetrara todos los misterios,
poseyera toda la ciencia y mi fe
fuera tan grande como para trocar las montañas,
si no tengo amor, nada soy.
Aunque repartiera en limosnas
todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo,
si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial
y no tiene envidia; el amor no es presumido
ni se envanece; no es mal educado ni egoísta;
no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia,
sino que goza con la verdad. Eternamente perdona,
cree sin eternamente, espera eternamente, soporta eternamente.
El amor no pasará jamás.”

¡Qué inspirado! Existe, no obstante, un pequeño, pequeño detalle aquí: no se trata de la palabra latina ‘amor’ la que aparece en el original. Es ‘caritas’. Esta resemantización juedeocristiana no es casual. Y, en otro sentido, es harto necesario para el sostenimiento de una fe basada en el dolor y el sufrimiento, divino bálsamo para lavar nuestras imperfecciones, ante un tema tan delicado como el amor. El amor se entiende como un estado del alma donde hay plenitud. Plenitud que el ser humano de todos los tiempos ha entendido como alegría, tranquilidad, solaz, placer. Difícil equiparar a estas condiciones óptimas del ser, el dolor y la miseria. Pues esa ha sido la gran empresa del judeocristianismo: instaurar el dolor, vestido de amor. La gente herida es más fácil de domeñar que los sanos y vigorosos.
Nacidos en el seno del cristianismo; más aún: criados en una sociedad confesional, no tenemos más salida que sentir en nuestro flaco cuerpo todas las experiencias del discurso juedocristiano. La más cruel de todas es su sentido del amor.
El amor judeocristiano debe ser, por fuerza, doloroso. Debe causar dolor para que purgue su origen profano, hedonista, en una palabra, demoníaco. Sólo así nos dejamos sentir amor los cristianos.
Amamos en medio de las inclemencias. Buscamos exactamente a la persona que nos hará sufrir y elevamos para ella el altar construido de nuestro amor más dulce. Labramos un ídolo con la pobre carne del mortal que amamos y lo colocamos encima de nuestras cabezas.
Se ama en la margen, en la obscuridad, en el silencio, en la noche tenebrosa, bajo la máscara del pecado. Amamos a quien no merece, a quien no se conmueve, a quien ama a otro, sólo para enconar más la herida de nuestra maldita herencia de Eva.
Cuando un alma tierna viene a nosotros en busca del cobijo de nuestra égida, airados y con una cruel sonrisa de desprecio, doblamos el desdén que afectaríamos por una criatura monstruosa, con tal de estrujar aquel corazón que con sutilezas y titubeos se ha acercado a nuestro terrible amor.
Cuando al fin, en medio de las tribulaciones, nos vinculamos a otra pobre criatura, tan débil y cicatrizada como nosotros, no pasa un día en que ambos amantes se arrojen las flechas más tóxicas y los más ponzoñosos estiletes. Hasta consumir toda alegría, todo solaz, toda gracia. Este amor nuevo es un rostro acardenalado y lleno de horrendos escupitajos, clavado en el árbol de la vergüenza y coronado de ignominias. Ya lo decía Wilde:

“Yet each man kills the thing he loves
by each let this be heard,
some do it with a bitter look,
some with a flattering word,
the coward does it with a kiss,
the brave man with a sword!”

Dejado en inglés para evitar cualquier ambigüedad. Y sí, por cierto, si vamos a creer en la literatura, éste último lo dice mejor.

miércoles, 27 de enero de 2010

Mos, moris: ?

La moral es la institucionalización de la culpa.
La moral es el solaz de los desesperados.
La moral es la casa de todos y el hogar de nadie.
La moral es el vicio de los cobardes de corazón y los menesterosos.
Tanto moral como el arte niegan la naturaleza, no obstante éste lo hace para generar, aquella, para destruir.
La moral es el yermo del artista.
La moral es el obstáculo de las grandes mentes.
Vencer la moral es volver a estar vivo.
La moral es el mundo reducido a sus mínimas consecuencias.
La moral es la ética de la gente básica.
La moral es el nombre subrepticio de la religión monotéica.
La moral es el enervamiento del pueblo.
La moral sirve sólo al poder.
La moral es la estulticia revelada de la cátedra.
‘Credo quia absurdum est!’ Tertuliano. Toda moral es absurda.
A quien la ciencia es ajena, la moral es la ciencia.
La moral es la enfermedad del cerebro. A. Rimbaud.

La moral es para las personas sin talento.

miércoles, 6 de enero de 2010

Y el ODIO continúa!!!

Un buen amigo músico, joven de 17 años, a quien Naturaleza carpichosa privó del brazo diestro y no obstante otorgó el artificio apolíneo -pues ejecuta el piano con dulzura y maestría- fue horriblemente agredido por los gendarmes salvajes que custodian uno de esos tantos montones de piedra, vidrio y estupidez humana, a los que mis compatriotas llaman "vida".
El hecho ocurrió el último día del año pasado. Anoche, me escribía con mi joven amigo:
Isma:
Mae, no te conté algo...
Arhzus:
Claro... ¿qué pasó?
Isma:
Mae, es muy feo... no sé si te hablar de eso...
Arzhus:
Rompamos el pacto por hoy... ¡hablemos de cosas feas, jeje!!
Isma:
Tenés tiempo?
Arhzus:
Sí.
Isma:
Andaba con Jey, el 31 de diciembre y llegamos en la tarde al Mall ??? ?????. Siempre llegamos tranquilos de la mano o abrazados, andamos por ahí, nunca nos dicen nada. Ese día llegamos, comimos y nos fuimos a dar vueltas. Salimos del Mall y, como a la media hora, volvimos a entrar y nos fuimos a sentar frente a Payless, Vértigo y ????????. Llevábamos sentados ahí un rato, estábamos abrazados, vacilando y, entonces, me dijo Jey que había un guarda viéndonos desde arriba. Luego, llegaron otros, se nos pusieron atrás y uno al frente, del otro lado. No les dimos importancia, pero ya, pasado el tiempo, nos empezamos a sentir incómodos y nos fuimos a dar otra vuelta. Los maes andaban detrás de nosotros. Subimos al tercer piso. Un guarda, igual, detrás de nosotros. Íbamos a ir también al balcón para ver si nos seguían y sí nos siguieron, a todas partes. Luego, bajamos y nos sentamos en el mismo lugar, nos pusimos a ver qué era el asunto contra nosotros, nos levantamos nos fuimos a la banca del frente para ver qué hacían los guardas. Otra vez… detrás de nosotros, como si nos hubiéramos robado algo y vimos que esa gente de ???????? estaba hablando con uno de los guardas y volviéndonos a ver constantemente. Ya nos sentíamos acosados de verdad. Nos fuimos a dar otro paseo. Entonces, pedimos el número de la Administración en Vértigo y, después, pedimos otro en una tienda del tercer piso. Nos dieron números diferentes. Bajamos y empezamos a caminar y, cuando vimos a uno de los guardas (era como quinta o sexta vez), le preguntamos que por qué la perseguidera y el tipo, de una vez, me alzó la voz y me dijo que “por lo que están haciendo”. Le pregunté “¿qué estamos haciendo?” y nos dijo “por estar abrazados y dándose besos” y no recuerdo qué más. Agregó que ya varia gente se había quejado, nos dijeron que nos calmáramos o nos sacaban. No pudimos quedarnos callados: les anunciamos que aquello era discriminación y ahí empezó, se puede decir, el pelito. Nos dijeron que ya nos iban a sacar y les dije que sí, que tranquilos, que ya nos íbamos, pero el tipo me dijo que no, que “ya”… y me empujó. Yo me le resistí y siguió dándome empujones. En eso, logramos "hablar" con los otros dos guardas que estaban ahí –porque este primero andaba como loco de cólera. Los otros nos dijeron exactamente lo mismo, aunque más calmados. Entonces, le pregunte a uno que qué pasaba, que si nos soltábamos, podríamos seguir allí. Él me dijo que no, que tenían la orden de sacarnos del lugar. Yo le pregunté entonces que si íbamos a poder volver por allí. El guarda me respondió que sólo si llegábamos como dos personas normales, que así serían “otros 100 pesos”, o algo así. Creo que Jey les había mencionado algo también: que si se trataba de dos mujeres, amigas que andan de la mano no les decían nada o que si fuera una pareja heterosexual, no les decían nada y nos respondieron que “no, nada que ver, que a ellos también les decían que no podían estar así”. Finalmente, nos fuimos, la verdad, indignados, yo demasiado frustrado de no poder hacer nada en el momento. Jey y yo no pudimos hablar por horas. Fue demasiado humillante y doloroso.
[Fin de la conversación]
Sí, amigos. También lloré esta vez. Como el día que ordas pálidas se juntaron contra los inocentes de mi tierra, como el día que mataron en Honduras a un valiente hermano, como cuando sabe uno que en los desiertos dan muerte a quienes se aman o aniquilan su vida de cualquier manera, en el resto del mundo. Lloré también entonces.

Isma:
Tranqui mae... dejá que el acorde más terrible y glorioso de la 7º Sinfonía de Beethoven desplome con sus trompas de luz esos muros, como elefantes sagrados. Dormí con los elefantes, para que te cuiden.

Y dejá que los viejos otra vez ensillemos las bestias y apretemos fuerte los arneses.

lunes, 4 de enero de 2010

Breviario del Saber Absoluto*


Miembr@s de nuestra sociedad democrática, he aquí todos los saberes que deberéis cultivar, ni uno más ni uno menos. Así pues, siempre habréis de saber que:
-o-
“Cien años de soledad” es el texto más críptico y profundo.
El arte es terreno exclusivo de las personas homosexuales.
El arte siempre es bueno (si lo hace una persona homosexual).
Las personas homófilas se llaman homosexuales o gay –incuso con un plural inglésmente imposible: gay-s.
Hay que ser humilde y no creer en las opiniones de nadie que sepa más.
De pintor, no se conoce alguno o se menciona a Picasso.
De escultor, no se menciona a ninguno o se dice … -Ah… ¡ya sé! Un tal “de Heredia”.
De pianista, Raúl Diblasio / Richard Klaidermann.
De poeta, Ricardo Arjona –para los más profundos, Joaquín Sabina.
De músicos pop, se dictan verdaderos diccionarios, que desafían al mismo Corominas.
La música clásica es aburrida y lenta, a vosotros os gusta la música más movida.
Música clásica es todo lo que se toque con violines o no tenga batería.
La música clásica es cosa de gente creída y arrogante, de viejos pelota e intelectuales.
De novela, el screenplay de alguna película eventual o pretérita.
Madonna es la antigua Brittney Spears.
Los ticos estamos orgullosos de no saber casi nada pero ser muy honrados y trabajadores.
Los ticos son muy honrados y trabajadores.
La verdadera belleza está por dentro.
Al que madruga Dios le ayuda.
Las expresiones o modismos de moda son graciosos per se, al buen estilo de “solo bueno”.
Hay que creer en Dios sin confesar “ningún” credo religioso.
Hay un poder supremo que lo rige todo, sobre todo cuando se está borracho, en situaciones desesperadas o ambas.
En cualquier cita de la abuela.
Figueres Ferrer es el caudillo, sabiendo sólo de su gestión que abolió el ejército –aunque no fuera en su gestión.
Cualquier dinero que se le dé a un limosnero será usado en drogas y, por eso, no darle nunca nada a ninguno.
La delincuencia está cada vez peor.
Somos un país en vías de desarrollo.
Es@ muchach@ es músic@: toca piano.
Mis padres me han enseñado todo. **
Es lícito gritar a los cuatro vientos “no me gusta leer”.
A veces, aun, sentirse orgulloso.
Leer es cosa de intelectuales (sea lo que sea un intelectual) o señal de homosexualidad reprimida.
Leer es un buen hábito que todos deberíamos tener.
No hay que conocer nada de literatura ni música ni cine ni nada de nada, decirlo abiertamente y no sentir pena alguna.
Hay que hablar mal del consumismo.
Es bienestar el adquirir aparatos electrónicos de última generación.
Un auto y una casa son la realización de todo individuo de la sociedad.
Un auto, una casa y una familia son la realización de toda individua de la sociedad.
Existen escritores costarricenses, aunque no se recuerde ninguno.
Juan Santamaría nació en Alajuela, tan pobre vivía que ni fue a la escuela.
Bailar salsa y merengue.
Cantar mal en Karaoke y rancheras.
Hay que oponerse al aborto y estar a favor de la igualdad real de la mujer.
Hacer ejercicio y cumplir con una dieta es de gente superficial.
El ejercicio y la buena alimentación son buenos para la salud.
La familia es el núcleo de la sociedad.
Las palabras esdrújulas son signo de pedantería en el texto o el hablante.
El tope es una tradición muy nuestra, muy democrática.
Aceptar a las personas homosexuales.
La homosexualidad no es natural.
Las mujeres son tan inteligentes como cualquier hombre.
Mujer al volante, peligro constante.
La posesión de un auto hace a un ciudadano tener derechos sobre la vida de los que no posean uno.
Existe el derecho de decirle a los peatones: “quítese o me lo llevo.”
Costa Rica es un país de paz.
Los nicaragüenses son salvajes.
Rubén Darío es cursi.
El arte evoluciona.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Todo tipo de humor debe ser imbécil y chabacano.
La Media Docena es el Les Luthiers tico.
No hay que hablar de temas profundos nunca.
Se le dice “superficial” a la gente que no habla nada “profundo”.
El arte no deja.
El arte es un hobbie.
Todos los amigos son traidores potenciales.
Ser traidor potencial cuando se es amigo.
Nadie está por encima de nadie.
El arte es libertad.
El verdadero arte es el que se queja de algo.
Todo es relativo, aplicar esta sentencia a todo y sin saber qué significa.
Los chiquitos que no juegan fútbol son maricones.
Las chiquitas que juegan fútbol son en realidad chiquitos.
El compendio musical guanacasteco escogido o encomendado azarosamente por Miguel Salguero es nuestra música folclórica.
Todo evento cultural ocurrido en provincia es folclórico.
Los Conciertos de Brandemburgo son la banda sonora de las funerarias.
El sufrimiento ennoblece.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Todo el compendio de refranes, dicharachos y demás filosofía popular.
No existen verdades absolutas (sea lo que sea que eso signifique).
Sobre la brujería, que ésta existe, es mala y útil.
… no sabéis nada!!!!
-o-
Quien añadiere o sustrajere una palabra a éstas… [Lo sentimos, aquí acaba la epifanía]

*Fuentes (u oráculos):

Conversatorio con un estudiante de derecho… etc, etc…
Stuff de tres High Schools, a lo largo de una vida larga, larga.

**Se nota, claro. (no fue posible para el transcriptor suprimir esta nota, pues le salió del puro corazón. Las disculpas del caso).

lunes, 28 de diciembre de 2009

Laetae Saturnales!!! Ave Bacche!

Seguramente se debe a que en mi niñez lo vi demasiadas veces en Teletica Canal 7, siempre con usteeeeed! No margino el hecho de que los actores de Hollywood también lo hacen y yo, como cualquier otro artista, los envidio a causa del mundo. Quizás influya el hecho de que mis amigos, aun los más duros, lo han hecho también. Revistiéndolo de paganismo y con toda pompa (comienza a sonar aquí los Himnos de Coronación de Händel) y ocasión... ¡Saludos a todos mis lectores! Ahora, una conspicua lista de gratitudes que debió ser mucho más prolija:

Asterión (Gustavo Solórzano Alfaro), gracias por tu regvla frecuentis y tu asidua lectura de mis disparates; por tus tres libros publicados este año (¡Joder!), por tu hermandad que me honra y exige.

Cris Arias (como él mismo), un abrazo por regalarme esa maravillosa portada para Relatos Paganos, mi futuro libro, publicado por la UNED; por ser, a la brava, el corifeo más sexy en el drama poético, Himnos Sacros y Canciones Paganas, de marzo pasado; por tu casa, Altamira, donde yace y fluye la verdadera vida. Por tu corazón altivo, por tu grandeza y tus cuadros, puertas a los jardines del Hades, gracias.

José Pablo Medrano (dandy irreprochable), todo mi afecto. Nadie como vos puede arrojar luz verdadera sobre los miasmas de este mundo triste. Gracias por tus poemas y tu inclaudicable e indiferente lucha contra las hordas oscuras. Por ser mi poeta en Himnos Sacros y Canciones Paganas… y ya, que no encuentro manera de celebrar con suficiente dignidad tu gallardía y arrojo. Salud, mi Orfeo!!!

A los 80 valientes de la Contramarcha (ejército de la luz), por devolverme la fe en este pueblo de labriegos sencillos, eterno prestigio, etcétera, etcétera.

Meylin Vargas (la lúbrica sempiterna vestal), un beso por haber hallado esa piedra filosofal que alquímicamente transformó a unos güilas revoltosos y magníficos en los severos actores de mi tragedia Seleme, estrenada en abril. Por tu valor, hermana, que nadas próxima, gracias.
A esos güilas revoltosos y magníficos, actores trágicos, dioses y sátiros, ninfas y pastores: Esteban Chacón, Tsáitami Ordóñez, Adolfo Granados, Camila Leitón, Camilo González, Marcela Núñez, Marcia Brenes, Valeria del Valle y Héctor Morales.

Alexánder Obando, cuyos comentarios constantes e inmerecidos me levantan de mi lecho indolente y me conducen, de una oreja, al scriptorium; cuya novela Canción a la muerte de los niños –obsequio del Monstruo del Laberinto- no me deja en paz; cuya poética y pensamiento inspiran peligrosamente. Por tu brazo en la batalla, ¡General!, gracias.

Basil (gualdo lebrel), por no morirse, habiéndome de otro modo entristecido sin consuelo.

Mato Alfaro Méndez (Pel, Cuil, etc…), gracias por ser el corazón de mi casa y el concluyente y definitivo elemento de esta hermosa familia disfuncional y anatemática, cuya fotografía finaliza la página de los amigos. Gracias por todo lo que un ser humano miserable como yo podrá agradecer en una vida.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Candelillas I

Pregunta:
¿Qué entiende un estudiante de derecho de la Escuela Libre de Derecho cuando mira una edición de Les fleurs du mal, en pasta de cuero?

Respuesta:
Mira una Bilblia.

Conclusión:
Para este joven estudiante prontísisisimo a graduarse Magna Cum Laudes y que conduce un flamante Mitsubishi (Diamante, en coreano) Eclipse:

a) un libro que muestra ilustraciones por fuera, es un libro de cuentos para niños.
b) un libro que muestra fotografías en su portada, es una novela de Dan Brown.
b.1) si las fotos muestran espadas o castillos, obra de Tolkin o J.K. Rowling.
c) un libro que muestra una cubierta de cordero, con letras en cara y lomo, sin fotico alguna, es, indefectiblemente, una Biblia.

Más conclusiones ad hoc:
En efecto, la obra de Baudelaire es una biblia, pero a Satanás.

Reacción del joven estiudiante de Derecho:
Aaaaaaaa.

En definitiva:
Para el joven estidiante de derecho, un libro sin fotos ni ilustraciones y, encima, cubierto por cuero de animal, sin importar un bledo el grosor, es una BIBLIA.

Veredictum:
El joven estudiante de derecho tiene, equivocadamente, razón: Charles Baudelaire es el gran profeta de nuestra era y Les fleurs du mal, su libro sacro.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cuadernos Reloaded!!!

Da un poquillo de pena. Pero, como decía Glenn Close, "es como el dolor, sólo se siente la primera vez". He decidido reeditar algunos artículos que había escrito hace años. Ante todo, porque nueva y saludablemente se ha vuelto a abrir la vieja discusión sobre qué es la literatura costarricense, sus rasgos inherentes, diferenciales... su especificidad, como dice el diccionario de Santa Sociocrítica (la SS). Esa idea imbécil de que lo costarricense es esto o esto otro ya nos tiene a los creadores modernos bastante cansados. Aún más, cuando se declaran desiertos premios importantes, como el certamen UNA Palabra, que ahora se llama, NingUNA Palabra, desde que Carlos Francisco Monge y sus secuaces decidieron que más de treinta poetas nacionales y extranjeros escribimos pura MIERDA. Sin conocer el inapelable criterio de este y demás genios de la crítica literaria costarricense, podemos aventurarnos y creer que el dictámen se basó en la presencia o no de los costarriqueñismos aquíleos, las escenas de aguadulce y pejibayes, lo chiquitico y claritico pal pueblitico, la (pseudo)crítica de interés social y demás hipócirta MIERDA. Ahora que, bien escrito, uno puede hacer de todo... El problema es A) cuando el jurado no sabe qué está bien escrito y qué no, B) cuando el jurado sólo conoce un compendio limitado de clichés instaurados por la raquítica academia de las letras ticas: La Academiitica. Por eso, hay que reeditar... a ver si así, alguien escucha.
Esta es, pues, la primera entrega de mis Greatest Hits. Apenas encuentre el resto, continúo. Es como The best of... y esas cosas. Como estamos en año nuevo... :)

Lo Clásico
Primero que todo, advertimos lo penoso que resulta hacer unas aclaraciones tan básicas sobre este concepto. Nos vemos obligados, pues la confusión que entorno al término existe es pasto para que los “escritores” oficiales (académicos del país) alimenten su megalomanía y eyecten sus prejuicios a los discípulos.Los filólogos de la vieja guardia saltan de espanto cuando se usa este apelativo para dar atributo a un refresco o a un partido de fútbol. A nosotros, las opiniones de la chusma no nos interesan y, por estar acostumbrados al constante ensuciamiento del arte, semejantes vulgaridades pasan inadvertidas, no les damos ningún estatus.Claro es que no nos referiremos a esos escrúpulos caducos. Cuando hablamos de arte clásico, nos referimos al uso de técnicas prefijadas desde la Antigüedad –también a la experimentación a partir de ellas. Desde esta perspectiva, da lo mismo emplear un entimema “Apolo” que “Iavé” o “Vishnu” y hasta “Quetzalcoalt” o “Marx”. No es la ambientación lo que hace a un texto artístico clásico o no. Es el problema de la técnica creadora, un tema desconocidísimo para los escritores modernos, nos atreveremos a presumir, más adelante.Medir versos o no medirlos es una decisión del poeta. Si ha decidido tomarse el enorme trabajo de inventar un nuevo metro, revolucionario ante los parámetros clásicos, bien por él. También puede decidirse a emplear la retórica clásica, acudir a sus rudimentos líricos y desarrollar su trabajo hasta llevarlo a feliz término. No hay nada sagrado ni milagroso en ello, es parte de su oficio y el poeta no debe creer que una decisión u otra lo conducirá hacia un mayor estamento de profundidad o belleza.El problema es hacer versolibrismo porque no sé un demonio sobre lírica clásica, no la entiendo, no “me interesa” (convenientemente) o no puedo. Es posible que no pueda yo explicar el contenido de mi obra, pero debo explicar la técnica que usé o, de otra forma, resulta que no usé ninguna y, simplemente, soy un negligente.Hemos tenido noticia que, durante la década del setenta, esta “negligencia” estuvo de moda. Había una razón fuerte: el desproporcionado conservadurismo de la clase burguesa de la época –que aquí puede quedar representada por los filólogos indignados con el Levi`s Classic-.Una religiosidad empecinada, una intolerancia proverbial, una autoridad absoluta cercenaban el fresco ingenio juvenil desde su médula, a través de dicharachos como “la juventud es un mal que se cura con los años”. Esa frase encierra no sólo una forma de pensamiento sino, además (¡qué gravedad!), una manera de entender la vida. Los jóvenes de esa época fueron feroces, se arrojaron contra los titanes y, algunos de ellos, salieron victoriosos.Pero su tiempo ha pasado. Aún incrédulos de su victoria, acucian su sueño paranoides temores: conspiraciones, desaparecidos, destrucción, conquista. Se suponen marginales aún, cuando, en realidad, ocupan las sillas del poder, la nueva academia.Su rechazo contra lo clásico es comprensible, pero superficial. Se niegan a profundizar en el paganismo clásico, pues asocian, desde su muy particular y limitada vivencia personal, al latín con la iglesia, al griego con los Evangelios, a Homero con San Agustín. Por supuesto, están equivocados.No obstante, siempre y cuando no empleen su poder inconfesado para obstaculizar la creación de los jóvenes artistas, su postura es comprensible y hasta dialogable.El verdadero terror lo constituyen aquellos mistificadores modernos que poco a poco heredan las sillas de poder de aquellos paladines de los setentas, endulzando con discursos socialistas a esos tristes vejetes asustadizos, ganándose su confianza, metiéndose en sus lechos revolucionarios, sin creerse una palabra de la arenga amorosa que han empleado.Pero, ¿por qué estas bajas artes de seducción utilistas?, ¿por qué este meretricio innoble? ¿Falta de talento? ¿Incapacidad para figurar, pues “quien es feo por dentro es feo por fuera, irremediablemente”? No lo sabemos, o sí lo sabemos pero no lo diremos.No creemos –como pretenden difundir estos autores falsamente “modernos”- que el uso de arcaísmos estéticos e, incluso, la misma palabra “estética” sean una solución fácil ante el problema de la creación artística. Creemos que dicho ejercicio propende de un conocimiento profundo del oficio y nada más. Cuanto más conocemos de la técnica, mayor es la calidad de la obra. El análisis de contenido le pertenece a los críticos y a los intelectuales. El escritor, el artista, trabaja en las sombras, para él, el mundo y su verdad, permanecen ocultos. Creemos muchas otras cosas más, pero, por ahora, basta de esto.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Y de estas cosas veréis si en esta casa os quedáis..


El pasado viernes 4 de diciembre, en el Auditorio de Agronomía, se estrenó, entre otros mucho, el cortometraje Carta a una señorita en París, de Manuel Mairena y René Valenzuela. El elenco está protagonizada por el joven poeta y actor José Pablo Medrano -cuyo blog aparece en los enlaces de éste.

Del filme diremos que el trabajo de edición y los planos finales son impresionantes. Particularmente, celebro la actuación de Medrano -con quien ya trabajé y confirmo mi acierto. Felicidades al bardo... que nos recuerda el cómo del verdadero aficio de poeta. Les dejo el link para que miren su actuación en el YouTube.

Carta a una señorita en París:

El viejo truco...





Una vez más, los medios de "comunicación" de nuestra patria disimularon esos hechos que resultan incómodos al status quo de las viejas cursis y los rocos machistas, polos con plata, polos sin ella, etc..., esa fauna archiconservadora y vacua que conforma su devota audiencia.

¡No importa! Acallar las voces ahora no es tan fácil... no cuando un güila de doce años paga C.250 y puede leer a Sartre, Baudelaire, Proust en el internet de la esquina... (más tarde, también por pura casualidad, se encuntra con uno en la clase de latín -merced de algún dios desconocido que no pierde su tiempo infinito en alimentar las llamas del odio y condenar esos "amores corruptos" que tanto enojan al otro dios más popular- y se conversa y se aprende mutuamente y la soledad se disipa, por un momento.

Por eso, publico estas fotos. Son fotos de un hecho que, según nuestros noticieros, jamás ocurrió. Hay que hacer la excepción con la página de Amelia Rueda (de allí me robé las fotos).
Sí... a semanas de ese hecho inocurrido, aún levanto mi copa de dolor y libo por la victora.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Un desfile a favor del ODIO y en nombre de Dios


¡Oigan esto, gente sensata!

El Observatorio por la Vida y la Familia… organización ecuménica, convoca a una marcha en contra del aborto y las uniones gay.

(No sabemos qué tiene que ver una cosa con la otra. Ellos sí. Pues si involucramos el aborto con esos maricones… suena más tremendo.)

Vestidos de blanco, muchos costarricenses que “temen oponerse abiertamente contra la existencia y práctica de la homofilia” pondrán su granito de arena en esta lucha sempiterna contra el mal.

¿Y la verdad? La Iglesia, como principal órgano represivo en Costa Rica, ha logrado enajenar la conciencia de miles de costarricenses, a través de sus campañas regulares de estupidización masiva (como ésta que se celebrará el próximo sábado), su infierno terrible y su damnación impenitente. Arrean a esta pobre gente, la visten de blanco y –puro Minor Calvo- la obligan a marchar sobre la dignidad de sus propios hermanos.

¿Se le olvida a los grupos fundamentalistas religiosos la de escándalos que han protagonizado en los últimos años? ¿Se les olvidan las mismas teas de Minor contra el encuentro de trabajadoras del sexo? ¿Olvidan la escenita de ese mismo curita en La Sabana… solicitando prostituto?


¿Olvidan al Padre Enrique y su Hora Santa? ¿Desde dónde la transmite ahora? ¿Aruba? ¿Bahamas?


Sería imposible hacer síntesis de todos los pastores millonarios que experimentan epifanías donde se les anuncia a cuál chiquilla de la congregación deberán desflorar…
Los ticos no somos idiotas… Olvidadizos, quizás… perezosos… pero no idiotas. Estos conquistadores con sus cristos clavados deberían dejar de jugarse ese número de los espejitos.


Para los creyentes, este antiguo monaguillo –¡tranquilos! ningún cura me violó-, que creció leyendo la mitología judeocristiana y que conoce la Biblia hasta en latín les quiere decir algo:
La religión del Cristo se resume en una palabra: amor. Amor en todas sus formas… amor indefinido, amor ilimitado… AMOR en esencia… nunca explica cuál en particular, nunca excluye un tipo de amor ni dice que “este” o “aquel” es mejor.


Cuando una iglesia nos dice que hay que repudiar, que hay que excluir, que HAY QUE JUZGAR… esa iglesia no tiene nada que ver con el hombre que murió por amor.
En los Evangelios van a encontrarse un pasaje donde Jesús madrea a los Fariseos y Escribas del templo:

“Y vosotros… fariseos, hipócritas… sois como ataúdes blanqueados, que por fuera os mostráis lustrosos y pulcros pero que por dentro estáis llenos de toda clase de suciedad y corrupción”.

Acuérdense que fueron esos fariseos los que se encargaron de conspirar hasta colgar al hombre que dijo estas palabras en una cruz romana, como una chuleta.

No permitan, gente, que los obliguen a marchar de fariseos. Noten la similitud que hay con esos curas y pastores que dicen tener la verdad. Los Evangelios nos enseñan que la religión de Jesús es de los sencillos, de los pobres, de los abandonados, de los perseguidos… no de los príncipes de Roma, no de los millonarios pastores que se cogen a sus hijas, no de los curas nauseabundos que violan muchachitos porque no son SUFICIENTEMENTE VALIENTES PARA MOSTRARSE EN LAS CALLES CON OTRO HOMBRE DE LA MANO.

Dicen los Evangelios también que todos somos hermanos… ya sea que vayamos a tal o cual iglesia, ya sea que como buenos gentiles no vayamos a ninguna.
Acuérdense del mandamiento nuevo que, según el mismo que lo propuso, supera a todos los otros:

¡Amaos los unos a los otros!


¿En qué lugar de esta frase dice que hay que excluir, que juzgar, que hay que odiar?
Recuerden los Salmos, el pasaje de Jonatán… ¿Dice allí que hay que odiar a las personas que aman a su propio género? Creo que no.

Y en todo caso…

La gente sensata de este país no va a permitir este desfile del Kukluxklan. Vamos a estar en la Plaza de la Democracia y vamos a alzar la voz, vestidos de colores, de los colores de la vida.
Y para terminar: a los organizadores de este desfile del Odio. Unas palabras de alguna de sus anteriores víctimas… Vamos a ver… a quién escoger… Lorca, Tchaikovsky… Oscar Wilde… ¡Lo tengo!

¡El misterio del amor es más grande que el misterio de la muerte!

Oscar Wilde.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Delete templum...

Hará como un año que terminé de escribir un poema largo llamado "El sol". En el recital Himnos Sacros y Canciones Paganas aparecieron varios fragmentos de la obra. Hoy, transcribo una sección breve. Es la escena en que el disco desviado por Céfiro o Eolo golpea la sien del muchacho. Apolo llora sobre el cuerpo, mezclando lágrimas con la sangre de su amado, para crear una flor que lo recuerde.
(El lamento de Apolo)
“Llevad de aquí, oh Furias, tu apestado aliento,
oh Mares, arrojad, luego, aquí, a mi corazón, tu acérrimo soplo;
clamad, vos, conmigo, viento gimiente, mi demente espanto,
cual si plegásemos al mismo Ida.

¡Ved, oh Hespérides silenciosas, a Jacinto yaciente!
¿Nadie socorrerá a un dios, oh rigor?

He aquí que mi verso, fatigado y yermo,
no te libró de tan horrible rapto, y no crecerás ya,
igual que un robusto tronco, sus ramas a los dioses…
sino yacerás, simiente de abrojos y líquenes grises.

Para ti, bárbaro brutal, tengo tu hora y habré de reír
mirando tu calavera calcinada por mi rayo vengativo.

Mas, poco importan las mortales cenizas si las divinas
de mi corazón van por el ancho mundo esparcidas
y ya nada de ellas queda.”

Oportuno poema, en tiempos y países donde aún marchan las hordas juedocristianas agitando sus antorchas encendidas y su cilicio de culpa por las calles del verano. ¡Ja! ¡Mal rayo los parta! ;)

martes, 10 de noviembre de 2009

¡La vida bonita! ¡La vida bonita!

Es la doctrina de Epicuro bien entendida –no imaginar a Epicuro obeso, ebrio y decadente per se; es mirarlo obeso, ebrio y decadente por no poder estar él satisfecho, alegre y ser valiente. Para vivir bien -bien, en el sentido nietzscheano- hay que ser un temerario. No queda alternativa. Esa falta de alternativa no es ni debe parecer un aliciente a nadie. Es una pena, una inevitable pena. También decía Baudelaire en esa misma obra: hay que estar siempre ebrios: de vino, de virtud, de poesía, a vuestro antojo. Nótense las posibilidades.

La opción contraria: falta de erotismo, abstemia, pragmatismo obsesivo, conduce a la enfermedad del alma. La gente mira el hastío no como al enemigo que es sino como un bien doloroso, hijo del sacrificio, hermano de la buena reputación, suegro de la responsabilidad… ¡Toda una parentela tenebrosa! No pocas veces he sido testigo de este deterioro espiritual (mis amigos, los psicólogos, le llaman con un tecnicismo: depresión). Es así como parientes y conocidos enteramente sanos terminan haciéndose adictos a los programas de televisión amarillistas, a los periódicos –toda clase de ellos-, a las religiones –toda clase de ellas-, a las enfermedades, CCSS, a la automedicación, a los obituarios, catástrofes, sucesos, etc. ¡Cuánto menor daño les harían las drogas comúnmente ilegales! Y aunque el daño fuere el mismo, por lo menos la piedad de éstas con su menor tardanza ¿no mejora las sutiles larguezas de aquéllas?

En efecto, considero que el daño del opio material no supera el del etéreo morbo del hastío.

 No soy ingenuo sobre las dificultades de renegarse contra la moral mediocre de un pueblo supersticioso. Es claro que, al igual que el triste inquilino buadelaireiano del piso alto que dejó caer objetos contundentes sobre el vidriero convencional aquél, es menester un enorme aplomo, un deseo de transcender el dolor y una valentía aquilea. Mas, ¿si no podemos detentar esas virtudes, nos es también vedado soñar con ellas? ¿No podemos hacer esporádicos simulacros de alegría? ¡Salvarnos de la atroz adicción al sufrimiento?

Ante este mal, no veo un remedio más allá del eros. El eros que no ha sido corrompido por la culpa, que no se ha escindido de su naturaleza material. Allá donde vino y opio no se distinguen de los ornamentos, tocados y galas de un tálamo –quizás efímero.  

domingo, 8 de noviembre de 2009

Alicias en el país de los pedantes

He conocido una serie de caballeros compatriotas que a menudo visitan Europa. No son miembros de la pujante burguesía del país. La verdad, ocupan puestos modestos que –gracia de nuestro sistema democrático- les reditúan lo suficiente para financiar su caro periplo.
Por supuesto, el esfuerzo no es poco: involucra once meses de permanencia ininterrumpida en el hogar, sin derecho a visitas. Para evitar el abochornante enclaustramiento y la risa burlona de los vivos, estos caballeros se refugian en el último reducto de la moral destinada a las señoras, de modo tal que hacen parecer ese predicamento un acto encomiable. Así pues, este razonamiento que resulta es: no salgo porque soy un caballero formal, no me gusta salir, ¡me repugna! (lo cual obliga a suponer que la gente que va a los clubes es incorrecta), soy un dechado de virtud, soy un hombre responsable.
La verdad es que nuestro héroe está ahorrando hasta el último cinco para embarcarse al Viejo Mundo.
Ahora, bien. ¿Cuál es la gran pregunta? Hela aquí:

¡¿!¿Para qué quiere ir este insigne y moralmente correcto caballero a Europa?!?!

La pregunta se plantea no sin fundamento. Pues conocemos que este caballero, como todos esos caballeros, no conoce un pito de la cultura, historia, tradición, folclor, arte, literatura, etcétera de Europa… ni de ninguna otra parte. Van al Louvre no porque amen a Da Vinci o Delacroix, sino porque incrementa su estatus –mucho más que si fueran a Miami aunque no más que si hubieran visitado también la biblioteca municipal de su pueblo alguna vez en sus vidas. Van a Europa para lucirse, para parecer cultos, pues no lo son en absoluto. No entienden nada de lo que miran, de las fotos en Venecia o en Brandemburgo que colocan en su FaceBook, no se entienden ante el Tíber, les da lo mismo un acueducto romano que una montaña rusa; el deseo del retorno comienza a quemarles cuando la memoria de la cámara comienza a llenarse. Bien lo decía Abelardo Bonilla cuando afirmaba que todo tiene que ver con la apariencia, con el espectáculo: en el gran teatro de Costa Rica debo representar mi papel así tenga que financiarlo yo mismo.
Gente que no disfruta de la vida por obedecer la moral más opresora e imbécil de todas: el qué dirán.
Conozco a muchos caballeros así. Su soledad es ominosa, su absurdidad apabullante, su influencia nefasta. Lo único que los protege del ridículo y los vituperios de los jóvenes es su condición tan patéticamente vulnerable. Es el modelo de joven soltero para la Costa Rica moderna. Dios se apiade. Satán los fragüe.

Nuevos aires

RURSUS IN URBE! ¡Otra vez, la gran prostituta! Y el ánimo ma ha rendido para entregarme a su oscura voluptuosidad con licenciosidad y urgencia. !Uf! ¿Eso es todo?

Noviembre es el mes anunciado para el alumbramiento (que curioso tono adquiere esta palabra dicha en este lugar) de los Relatos Paganos. Aún no tengo certezas de la fecha exacta, pero sí una exquisita portada, obra de mi gran amigo y pintor, Cris Arias, el de los pies ligeros y la cabeza muy dura -por cierto, todos esperamos que se recupere de su accidente de seis metros de altura. La editorial es la EUNED, no tiene prólogo y dedico mi primer libro a mis tres hermanos. Ecce imago!