lunes, 17 de mayo de 2010

El tercero, el Festival y Beatriz


La lectura en Costa Rica va de mal en peor...

Ahora, leen a desconocidos que no engruesan las sacras academias...

... que no tienen amigos con poder...

... y que no defienden ninguna causa política!!!

¡Preciosistas de la pérfida lengua de Góngora!

¡A dónde iremos a parar!!!
-o-
Dice el boletín de la EUNED que Los Relatos Paganos es el tercer libro más vendido del mes de abril (mes de su publicación).

También, aparentemente sin vínculo alguno, se dice que celebramos el Tercer Festival Pro Diversidad en nuestras INEXPUGNABLES universidades estatales -por si a algún animal se le olvidó ese epitetillo.
Celebro (otra y otra y otra vez), entre queridos lectores y valientes mirmidones, el goce dionisíaco de los altos placeres, a la Belleza, inmortal diosa y a la imborrable PAGANíA... después de dos mil años de resistencia!!!

Mi dulce Beatriz! Ahora que lees los rollos de la Sibila, serena en el Hades Eterno. Lleváte el latín poquito que te enseñé... para que descifres esos misterios. Estoy tallando tu estatuilla.



Beatriz Pino
(1995 - 2010)
In Memoriam
-o-
Este poema para estos guerreros de la vida:
Miserere


Mi ofrenda, nuevo monstruo, está dispuesta,
tu horrendo hocico bien lo sabe,
bien lo verá tu ojo más irritado,
en la escalina rota.

¿Quién bebe el cuerpo de mis quince años?
¿Quién se mece en mi cadera cual tromba?
¿Quién derrama su torrente a mi flanco,
como un mayo bermejo?

Tu arpegio plañe en mi costado quieto
y del más agudo diapasón corre
una nota de violenta alegría
que escurre como el agua.

¿Ahora te irás? ¡La cara cubierta!
¿sin secar el postrer beso en tu vientre?
¡Ay de mis súplicas, postración triste!,
¡no hay quien ya las oiga!

Tiemblo al pie del dintel amado, loco…
la boca igual que grana y lagrimoso,
un haz de luz se cüela y me parte,
mi mano asida al cetro.

Ya no distingo su efímera sombra,
que me adormecía con su tibieza
y me llenaba de gritos cual ángel.
Ya soy sólo silencio.

Id, amigos, y traedlo a mi lecho,
¡sangre aún más su empeño en este cuerpo,
como el aliento que insuflara vida
al primer de los hombres!

Si se hubiera perdido, si muerto fuera
aflojad el cinto y que cien espadas
mi corazón rígidas atraviesen
hasta el hondo pecho.

Pues ayer muerto era
y me ha resucitado.
Del libro "Blanco"
(Todos los derechos reservados)

4 comentarios:

Armando Ávalos dijo...

Tercero en ventas! Enhorabuena. Te diré que por lo menos este lector queda muy satisfecho. Si termino en el psiquiátrico, te envío la cuenta, eso sí. Siento lo de la muchacha... Una alumna? El poema del final... rajado!!! no pensé que escribiera poemas de amor, no después de La Granja. Tiene resabios del mejor romanticismo que recuerdo de Hugo. La parte decadente está dem chiva... toda maldita y llena de símbolos. Me encanta el tema ganímedeo. Está publicado el libro?

juan carlos olivas dijo...

Hola amigo! Me alegra que tu libro se esté vendiendo bastante, tienes que sentirte muy orgulloso, al menos yo lo estoy. En cuanto al poema, este siempre ha sido uno de mis favoritos, tu horrendo oscico bien lo sabe, jeje. Salud hermano de mi alma!!!

Guisela Vargas dijo...

que bien ..estimado poeta.
con honestidad me alegro, por usted.
buen texto, ..a la una am, sabe mejor
en amistad..
puertas abiertas en lapuntadelicebergcr.blogspot.com
nuevo material..resien llegado

Luis Antonio Bedoya dijo...

Armando,
Gracias por tus impresiones. Me temo que aún no, el libro se llama Blanco.
Olivas,
Sí amigo mío, es una rara ocasión... Curioso que yo tenga exactamente la misma impresión del poema... jeje! Espero verte pronto por aquí... te has perdido un poco! Un abrazo!

Guisela,
Muchas gracias, Guisela, publicar no es fácil y vender, mucho menos... Eso es como un milagro al cuadrado!