martes, 14 de julio de 2009

Credo quia absurdum est!

Acabo de descubrir que escribir en un blog es una tontería. La razón es sencilla: quienes frecuentan estas páginas son escritores, no son lectores. Esa es la única razón. Por eso nadie lee. Se leen los amigos, los amigotes, los amiguetes, lo publicistas, los novios, los compañeros. ¡No más cuentas!
Empiezo a temer que este ejercicio se parece mucho a los “grupitos” literarios: leerse entre conocidos, codearse, hablar entre dos, bipartidismo a lo sumo…
Nadie busca literatura o filosofía… sólo gente que conoce, que anda por ahí con ideas caseras, conocidas, previamente discutidas, favorecidas o encontradas, no importa.
Eso le pasa a uno por creer que existe verdaderamente un medio democrático, cuando a nadie le interesa la democracia del conocimiento.
Es oneroso tener que matricularse en un lenguaje para poder expresar… cuando el lenguaje ha sido la obsesión de la vida.
¡Si por lo menos uno consiguiera sexo, como en los perfiles!
El problema es grande. No estamos llegando donde deberíamos llegar.
La literatura sigue siendo una actividad de ratas de biblioteca… nadie fuera de esas paredes la ama ni la respeta. Estamos fallando.
Lo cierto es que nadie quiere acertar… A ninguno de nosotros ¡petulantes escribidos! le interesa ponerse el bombín de juglar. Tanto odiamos a los legos, a los zafios… al público. ¡Pobre de nosotros! Absurdos juguetes del orgullo.
Algo bien cursi: meto, otra vez, este mensaje en la botella. Fuck!

5 comentarios:

Asterión dijo...

Luis, en este punto, debo discrepar de lo que has planteado, y ya que es en este espacio donde lo has hehco, es aquí donde corresponde que exponga el por qué.

Primero, esa pretensión, juglaresca o no, de los grandes públicos, es una ingenuidad. No existen ni se pueden construir. Nuestra plaza pública es esta.

Segundo, como te he dicho en otras ocasiones, no se puede pretender que la gente se levante un día y diga: "Hoy tengo deseos de conocer un blog literario. Buscaré el de alguien llamado Pedro y me haré su fiel seguidor y lector", efecto que luego se multiplicaría ad náuseam.

Tercero, es cierto, los blogs pueden llegar a parecerse a los "talleres", pero no lo son; al contrario, semejan más los ateneos madrileños, los burdeles, bares y cafés que has exaltado en otra ocasión. De hecho, muchas veces uno llega a esos lugares solo, y comparte con el resto de la clientela, pero es probable que fuera tenga otros espacios, con amigos, o con otros amigos, o con la familia o con la muerte.

Cuarto, cada blog tiene más lectores de los que cree tener. Por creer lo contrario, muchas veces uno comete novatadas, y dice lo que no debe decir, hasta que alguien llega y se lo señala. Lectores hay, que comenten es otra cosa.

Quinto, como una buena democracia (aunque no entiendo por qué ahora la defendés si nunca lo has hecho), aquí todo mundo puede hacer y decir lo que quiera, pero no puede exigir que lo lean, ni puede aspirar que lo comenten profundamente. Como un acto de generosidad, y solidaridad, se empiezan a tejer los contactos, quienes llegarán poco a poco si la actitud es de apertura; pero si por el contrario, la actitud es solipsista, y solo escribimos como si de verdad esto fuese un diario íntimo, estamos listos. Eso no le importa a nadie. Las reflexiones deben ir orientadas, tener fines, interpelar a las personas. A nadie le interesa si me tiré un pedo, si mi mamá me pegó, si mi pueblo es feo o si la vida es cruel.

Sexto, los blogs no son leídos, la mayoría de las veces, por los amigotes. El mejor ejemplo es el mío propio. Al contrario, es un nuevo espacio de interacción donde uno se presenta y se da a conocer. Que después surjan amistades, ese es otro asunto.

Sétimo, son pocos, pero son, como decía Vallejo. Sí hay gente interesada en escribir sobre literatura, filosofía y más, y sí hay gente interesada en comentar y discutir. Nuevamente, el mejor ejemplo es el mío.

Finalmente, debemos ser coherentes con nuestras decisiones de vida, y si actuamos de una forma, así será la manera en que se forjen las relaciones. No podemos actuar de una forma y esperar algo distino de la gente.

Seguimos...

Un abrazo.

Luis Antonio Bedoya dijo...

En efecto, Asterión, ha de haber una corriente en estas profundidades; tal parece que la botella llegó, otra vez, a Creta: es una patria amiga, en la que confío y de la que aprendo. Temo que también tendré que discrepar con tus discrepancias. Más o menos hacia la mitad de tu exageradamente exhaustiva enumeración, ya me habías convencido de algunos de mis errores, pero conforme se fue extendiendo tu perorata comenzaron a recobrar validez las razones por las cuales había escrito esa entrada. Respetando el orden que has sugerido:
1. No sé a qué llamás un gran público. Ahora bien, sí creo –porque vos me lo enseñaste- que la literatura debe ser exhibida, debe sonar a lo grande y debe llegarle a la gente. Estoy persuadido de que un público numeroso no es cosa imposible… ¡ah, perdón! No estoy persuadido: lo sé por experiencia propia.
2. No tengo nada qué decir al respecto: es cierto. Casi nadie está interesado en leer nada. Eso ya lo sabíamos.
3. De veras añoro encontrar esa semejanza de los blogs con los bares y casa de amigos, particularmente, con los burdeles. Eso me devolvería la esperanza.
4. Este punto también me alegró. Lo presentía, por eso introduje el texto que nos ocupa. Por eso esta novatada, para que alguien respondiera, para hacer bulla. Y casi salió bien.
5. Comparto: nadie puede obligar a nadie a enamorarse, sólo puede seducir. Sin embargo, no quejarse de que la gente no lea tampoco es prurito exclusivamente mío. De culparme por esa molestia, habría que culpar a buena parte de los escritores de la historia. Y te hago la aclaración que jamás expresé el deseo de que me leyeran sólo a mí (me gusta el papel de niño consentido, pero este no es el caso), cuando me quejé de la displicencia de los lectores me refería a los textos de cualquiera que escriba en el blog sobre literatura. Y como el punto 5 en realidad es dos en uno, debo decirte que de no ser por la dosis de subjetivismo e introspección de las entradas que hacemos en un blog, entonces sí: NADIE leería nuestros textos. El problema no es si me echo un pedo, el problema es que lo haga sin gracia.
6. De los puntos expuesto este es el que más esperanza me trae… ¡qué digo esperanza! ¡Fe! Eso sí, siempre y cuando no me acuerde que tengo este blog desde el 2007. Sin embargo, no te quito razón en un punto capital: yo tengo 27 entradas, vos más de 100. Si yo tuviera la misma cantidad, entonces, podría haber certeza… no antes. Es un asunto de dedicación y trabajo, otra vez.
7. El punto séptimo me deja en ascuas. No sé en qué momento dejé escrito que no hay gente que se dedique a hablar de filosofía y arte. Pues, si de eso se trata el asunto: hay los que escriben; pero no hay lectores suficientes.
8. Hay un solapado punto número 8. Donde, entiendo, me decís que con una actitud adversa espero reacciones positivas. Salvo esta última entrega de mi blog, jamás he creído ser grosero con los lectores. He criticado, he señalado, no obstante, no creo que haya vejado a ninguna persona ni ofendido la integridad de nadie (bueno… tal vez con la excepción de un pastor que me tiró una revista en mi jardín, no obstante, diría, que tampoco a él, sino al banano de su artículo). Ni en mis textos del blog ni en mi vida personal –y debo mencionarla pues a tal cosa alude la primera sentencia de este punto- he hecho cosa distinta que buscar la hermandad del género humano, en el único lugar que considero posible: allí, donde ninguna fealdad conturbe, donde la belleza guíe las almas, donde, abolida la estupidez, brille la luz del genio.
No quiero maldecir este medio, Tavo. Me entretiene tanto como a vos. Sí me irrita que algunos escritores de por aquí no contesten los comentarios, pero eso ni lo mencioné en la entrada. Ahora que si lo que querés es que no me desanime, pues, también lo lograste con tu comentario. Ahora mismo escribo un texto que comienza con un epigrama de Wilde que amo: “Hay dos formas que no guste el arte… Una es que no guste. La otra, que guste racionalmente.”
¡Otro abrazo para vos, Asterión!

Ale dijo...

Me parece que el cuarto y sexto punto que plantea Asterión son la más clara respuesta, soy un ejemplo de esos que usualmente visitan los blogs pero que solo cada muerte de obispo les da por expresar su opinión. Claro que en algún momento se puede llegar a pensar que el asunto de mantener un blog es una pérdida de tiempo o algo parecido, solo por el hecho de no recibir todas las visitas o comentarios esperados... Pero creo que esa no es la intención o lo que se busca al abrir uno, más que todo, me parece que quien abre un blog lo hace por que quiere compartir sus escritos, su ideología, intereses y demás no por cuestiones de que lean lo publicado y lo comenten (claro que seria lo ideal pero bueno... a veces no se puede tener todo al mismo tiempo)

Luis Antonio Bedoya dijo...

Ale:
Te agradezco tu comentario. Y, no vayas a creer... cuando leí esos puntos me acordé de vos, que habías comentado mi artículo sobre Cartago. Estoy de acuerdo con vos (y con Asterión) en cuanto a que nadie está obligado a comentar los textos que lee. El problema que quise puntualizar, es decir, el sustento de la entrada que nos ocupa, es que muy poca gente lee blogs de contenido cultural. Que nosotros, los que sí creemos en compartir y extender nuestro pensamiento, debemos implementar más estrategias para darnos a conocer. En todo caso, es gente como vos la que nos mantiene escribiendo. Nuevamente, te agradezco tus visitas a mi casa!

Jorge O. AC dijo...

Voy a ser honesto en lo que a mi criterio corresponde y como es lógico haciendo uso de mi conocimiento y de mi “arte” como lo llamo Pablo, aunque el sabe que tengo mis reservas. No te voy a dar la razón, aunque me encantaría, pero por favor dime ¿a que llaman ustedes arte?

Si solo el artista logra ver en su trabajo el “sentimiento” de lo que busca , para mi fallo su pintura, escultura, libro o actuación; la obra perdió la esencia completamente de lo que para mi debe ser el arte, tristemente en mi contra me encuentro que la RAE describe como arte la manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal… estoy opuesto a esa visión porque el arte no es solo para que una persona lo disfrute, y peor aun en esa visión trágica que se presenta, solo el autor. La arquitectura en mi caso es una decepción cuando solo el arquitecto la disfruta, porque son otros los que la habitan. ¿Porqué el artista no deja de pensar en si mismo? En su maldito ego y hace algo que llame la atención, ¿cuando van los que se hacen llamar artistas a interpretar la sociedad? Usted habla de Le Lutier, ellos son fantásticos por que logran hacer una sátira a la sociedad, con un irrespeto que atrae la atención de cualquiera pero aun así se inspira en el pueblo y actúa para ese labriego sencillo al que condenas!

Mafalda para mi es el caso latinoamericano por excelencia, una caricatura que logra decir en simples burbujas con muy poco texto, SOCIEDAD ESTÚPIDA!!!! Pero con diplomacia, hace reír a la gente, aunque estoy seguro que la mayoría no la entiende, de ahí su frustración; una niña con tanto que decir y con gente tan ignorante (ahí te doy la razón), pero ella misma la trata de educar, con sus amiguitos y sus padres que mas bien parecen ser sus pupilos.

Porque el artista TICO no hace eso? Porque no le dice a la sociedad que es estúpida?? Que debe despertar de su sueño eterno, de la coma en la que esta esperando la venida de un dios por 2000 años???? 2000 años de dormir!!!!!!!!!! El artista falla porque le tiene miedo a la iglesia, el artista falla porque disimula su obra, falla porque su ego se vuelve tanto que se casa con su obra y no deja que nadie la vea!!!! La sociedad esta hambrienta, con ganas de despertar, el artista debería de ser ese empujón que ocupan! Y no solo el que se queda frustrado porque no lo celebran tanto como a si mismo! Un verdadero artista no espera que lo lleguen a buscar sino que llama la atención de todos.

Para mi Mario Parra, espero que lo conozca, es un escultor tico, es un verdadero artista, cuando va a crear algo lo estudia, ve a quien se lo va a hacer y lo crea, no es ego nada mas!!! Ateo, retador, critico!!! El es un artista!

Ay sorry a todos los que tienen el ego tan grande para hacerse llamar artistas!